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jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Feliz 2008?



¿Feliz 2008?


Apenas si acabo de iniciar este blog y ya tengo que andar con disculpas por desatenderlo durante unos días, pero esta vez tengo una buena excusa… ¡Que sí!... ¡De verdad!... ¡Lo juro por Snoopy!


Mi PC entró en fallida… cosas de la crisis. Pero el drama no termina en esa desconfiguración masiva de los sistemas operativos que, periódicamente, nos obligan a cargar el “güindous” de nuevo y lavar los discos duros con Ariel. La cuestión es que “salvé” los archivos en un disco externo que compré en esa tienda para los que no son tontos y… hice el burro. Sí, la pifié soberanamente pues, cuando finalmente logre poner la “machine” a punto y quise recuperar lo archivos guardados, me encontré con el “inteligente” HD “missing”. Vamos que el disco duro adquirido exprofeso en el Media Market se había muerto con un montón de archivos inéditos en su seno, incluidos tres capítulos del libro en el que estoy trabajando en la actualidad y, lo que más afecta a este blog, el “planing” de publicaciones para el mismo y varios trabajos que le estaban destinados.


Esta ha sido una gran pérdida para mí, pero, como dice mi anciano padre, “todo tiene remedio menos la muerte”; así que pedidas disculpas y hecho este preámbulo… la vida sigue y el blog también.


Siguiendo con “El Mago pragmático”, quiero dar las gracias desde aquí a Mimi (http://xqsabes.spaces.live.com/) y a Lucía (http://huellasenlatierra.spaces.live.com/) por mostrarme su apoyo en “La última frontera”. También, aunque creo que es momento de volvérselo a agradecer a Alborada (http://cid-3949de61f4642a76.spaces.live.com/).


Ahora ya podemos empezar a hablar del inicio de 2008. Enero fue un triste mes para mí. El invierno fue frío para las ilusiones del libro “11”. Supongo que ya lo intuíamos todos, que algo no marchaba bien, que faltaba información, que se perdía la oportunidad de las ventas navideñas, que algo se alargaba sin saber la razón, que… Éramos 11 amigos y lo seguimos siendo, pero “11” ya no está. Hoy, todos nosotros conservamos algunos ejemplares de lo que pudo haber sido y no fue. No culpo a la editorial, tal vez la crisis ya les hubiese alcanzado y aunque se equivocaron llevando a máquinas la primera galerada sin incluir las correcciones finales, nunca nos cobró el centenar de ejemplares que imprimieron con el gasto que a ellos les supuso, incluso un registro (ISBN nº 84-935585-7-5). Pero lo que todos hubiéramos querido era verlo en las estanterías de las librerías o, mejor, en sus escaparates.


Entre la desesperanza y la desilusión también entonces la vida siguió. Lo primero, tras felicitar el nuevo año, fue un artículo meditando sobre el plagio vil que una web había hecho del trabajo de uno de nuestros compañeros en “11”, Xulio Estón, de quien encontrareis muchas cosas interesantes por la red. Lo segundo fue hacer coña de la resolución del concurso que SGAE se había sacado de la manga para endiñarle una letra al “hisno nasioná” (por cierto, buscar en el You Tube el himno nacional por Rafa Corega... es la coña marinera). Tras algún resbalón más sobre “11”, el mes acabó con una réplica a las malas palabras de la novel Nobel de las letras que a pesar de lo novedoso de su situación no lo era en años y, por sus palabras de desprecio al lenguaje de la web, tampoco en vicios ni ignorancias.


A finales de Enero me ofendieron las palabras de Doris Lessing, más por la autoridad que el reciente premio le otorgaba que por la sabiduría que su obra hacía presuponer erróneamente. Sobre aquel artículo, para terminar, dejaré uno fragmento.



Doris Lessing, blog’s y literatura.


Cuando Doris Lessing dio su famoso discurso por videoconferencia en su entrega del Nobel de Literatura, se levantaron muchas ampollas a lo largo de Internet, empezando por las web’s dedicadas a la misma literatura. Como es lógico, en este tipo de entornos se vieron muy sorprendidos porque, por lo general, son lugares donde se mima la lengua, la escritura y la cultura. Yo podría nombrar muchos blog’s y web’s donde eso es así, sin embargo, no son mayoría en el ciberespacio. Personalmente espero que la “nobelizada” autora se refiriera a ese otro Internet donde una miríada de adolescentes ultra-hormonados se dedican a montar blog’s como si de un collage se tratara. Espacios donde se acumulan a diario textos, fotografías y dibujos robados de a lo largo de la red de redes y, sin ningún tipo conciencia ni responsabilidad, mezclando la gimnasia con la magnesia (la tentación era decir peras y manzanas) hasta dejar los relatos con ambiciones literarias hechos un trapo. Por si esto fuera poco, además, publican toda esa retahíla de cascotes, sin hacer referencia de sus autores verdaderos… es decir plagiando.


Lessing cargó contra los blog’s y si miramos los foros y, en especial, los chats, tendríamos que darle la razón porque el lenguaje sale muy mal parado, pero de eso a decir que se atenta contra la cultura hay un amplio margen.


En definitiva, quien se pasa todo el tiempo libre pegado a una pantalla de ordenador es difícil que adquiera el tipo de cultura que representa la señora Lessing, pero, por desgracia para esta escritora, creo que no conoce la red con la adecuada profundidad como para pronunciarse con la debida autoridad. Cada uno puede hallar en Internet lo que quiera buscar, por eso el problema está en quien busca… el que busca cultura encuentra cultura (y buena), quien busca otra cosa…


viernes, 14 de noviembre de 2008

Diciembre 2007



Diciembre, entre los nervios porque empezábamos a vislumbrar que algo no demasiado bueno empezaba a pasar con nuestro libro, mantuve la actividad en “La última frontera”. Dos textos destacan, desde mi punto de vista, sobre los demás. El primero era una crítica esencial al trabajo en equipo y a la persecución a los valores personales que hay en la sociedad en general y en la empresa en particular y que llevaba como título: “La fuerza del individuo”. El segundo, titulado “El banco vacío” era un texto mucho más literario que me gustaría que fuese, en cierta medida, una sorpresa para quien se atreva a leerlo.



La fuerza del individuo.


Precisamente ahora que nos están vendiendo el trabajo en equipo es cuando se evidencia el valor del individuo como tal. La prueba son los líderes cuya labor organizativa difícilmente pueden compartir o delegar. Es un trabajo individual donde las capacidades de este son esenciales para los demás.


Otro campo, el de la creatividad, también ha sido invadido por esta manía del trabajo en equipo. Casi todos hemos oído hablar del “brainstorming”, una fórmula, según la cual, los individuos van aportando sus ocurrencias y seleccionando las más acordes con lo deseado. Es un método muy habitual en publicidad, pero realmente está demostrado que, en la mayoría de los casos, dos individuos llevan la mayoría de la creación, uno que arranca las ideas preferidas del líder y el líder que las selecciona en primer lugar. Al final un tercero que también puede ser uno de los anteriores, termina de dar forma al proyecto en solitario, delegando o no funciones, pero, en definitiva, demostrando el valor del individuo por encima del grupo.


En general, las empresas de hoy día, buscan la opción del trabajo en equipo para coordinar una maquinaria burocrática que se les va de las manos. Desgraciadamente deben darle una concepción preeminente, ya sea del tipo técnico o del comercial. Está clarísimo que, conocidas las ideas de los directivos de hoy en día, esa concepción es totalmente comercial y, como resultado, se monta una burocracia sobre otra burocracia y donde la hipocresía es la herramienta de comunicación y el lenguaje es ese que ya conocemos, tan lleno de metáforas, eufemismos y tecnicismos que realmente no contienen casi información. De esta forma, las empresas de hoy en día venden aire al precio de oro, procuran vender lo más caro posible, el producto con un valor de producción más bajo posible y pagando a sus empleados el mínimo posible. Para la empresa sólo el alto ejecutivo tiene valor, sin aportar nada real al cliente él se hace acreedor de unas nóminas astronómicas, difícilmente justificables, gane o pierda la empresa, por lo que hay otra figura, el accionista, al que también debe o engañársele o hacerle cómplice de esa amoralidad.


El trabajo en grupo significa una preocupación más para el individuo trabajador que además de preocuparse de sus tareas pasa a tener que preocuparse de la de sus compañeros y de las tareas de comunicación y, con este esfuerzo extra, pierde de vista la imagen global de su tarea y de la empresa para la que opera. En este ámbito se venden hábilmente ideas como la de trabajar más horas y dedicar todo el tiempo a la empresa. El trabajo en grupo termina por ser una competencia descarnada entre lo políticamente correcto y la trabanqueta brutal.


--Señor Martínez la productividad de su departamento es muy baja.


--Señores Pérez y Gómez, sus departamentos están debilitando las sinergias del conjunto de la empresa.


--Señor García, asertividad… asertividad y déjese de romances y chirigotas.


--Señores, tenemos que regular el absentismo laboral que nos hace perder millones cada año.


En cada uno de estos mensajes se oculta otro que no se puede decir directamente. Cuando a Martínez le dicen que la productividad de su departamento es baja, le están diciendo que se deshaga de los empleado de más edad y para ello debe usar los métodos que convenga, el mobbing está servido. Pérez y Gómez reciben su tirón de orejas porque están picados el uno con el otro, mientras a García le están diciendo que no piense, que haga lo que le dicen desde arriba, que lo que su departamento hace no es importante, lo importante es lo que dicen los directivos. Y ya, la última frase, la favorita de los directivos y empresarios en general: los empleados no trabajan, no se ponen enfermos, huyen de sus responsabilidades, según ellos, todo trabajador debería morir por la empresa, su vida privada, su ser, el individuo, no tiene valor, sólo la empresa. Los directivos nunca se plantean las razones de ese absentismo, es más, jamás se plantean que ellos son los únicos y verdaderos responsables de cualquier mal funcionamiento de la empresa… y si se lo plantean, lo ocultan muy bien.


Se imaginan ahora que, de repente, todos los empleados de una empresa determinada, empezaran a pensar por sí mismos, sin la influencia de nada ni nadie y menos aún de la empresa o de sus secuaces los sindicatos… Obviamente no actuarían a un tiempo, pero llegarían, mayoritariamente, a las mismas y sorprendentes conclusiones que harían peligrar a los falsos líderes.


Sí señores, los sindicatos, a pesar de que sus miembros de base están convencidos de lo contrario, son una herramienta de la empresa. Cada cuatro años se les vota y los cuatro años que siguen son iguales. Arrastran a los trabajadores a huelgas que, al final, no representan una mejora para los trabajadores, se pelean continuamente entre ellos y, sólo de vez en cuando, aportan algo al conjunto de individuos a los que teóricamente representan.


Para unos y otros, el individuo no cuenta, y ya no hablemos de los partidos políticos y de las instituciones. A menudo se quejan del elevado índice de abstención, pero nunca se plantean de, hasta que punto, el abstencionista piensa que todo aquello no va con él, del insignificante valor de su voto, porque gane quien gane, el que lo haga seguirá ignorando su valor como individuo.


Dos personas no pueden pensar de la misma manera siempre que piensen de verdad. Si dos personas piensan de la misma forma quiere decir que o bien una se está dejando llevar por los pensamientos de la otra o bien ambas lo hacen de una tercera. De ahí se puede extraer que las masas que se dejan arrastrar por un ideal son imbéciles, por tanto la política de banderas, de dogmas, de “slogans”, de grandilocuencias… es una política para imbéciles. Por ello, un país donde se haga así la política medirá su nivel de inteligencia por el abstencionismo y por su individualidad.


Bueno… ocasionalmente el pensamiento de dos personas, independientemente puede coincidir y, además, el diálogo puede llevar a coincidencias, pero cuando se juntan masas, especialmente violentas, su pensamiento sólo puede ser inducido porque la masa es idiota e incapaz de pensar. Para inducir esos pensamientos se debe acudir a los deseos y a una excusa para los más vergonzosos de estos, de ahí que dentro de la masa los actos violentos parezcan naturales.


En un mundo de masas y trabajos en equipo el individuo se disuelve… ¿Se disuelve? ¿Quién inventa las masas? ¿Quién se aprovecha del trabajo en grupo?


Cuando en los informativos vemos individuos representando a grupos, firmando acuerdos, nos damos cuenta de que la masa, el equipo no es más que la base de una pirámide donde dominan individuos que no desean competencias ni injerencias por eso agrupan a los demás impidiendo a los individuos sobresalir del resto de la masa. Si un individuo domina al grupo al margen del líder se establece una batalla virtual entre ellos en que ocasionalmente el nuevo individuo puede usurpar la posición del líder, pero generalmente se le expulsa. En cualquier caso, la relaciones entre individuos son imposibles e prever y tienen infinitas posibilidades de solución, no obstante, los lideres desean tener controlado al resto de su grupo por ello debe reducirlos a equipos o masas, porque en el momento en que se comportan como individuos adquieren un mayor poder sobre él. Así se demuestra que el individuo es más poderoso que el grupo y que la masa. Sin embargo, somos muchos los que hemos recibido cursos sobre la excelencia del trabajo en equipo donde se nos muestra la mayor efectividad de ese tipo de conjunción de esfuerzos, pero la pregunta que nunca se contesta es: ¿a quién beneficia ese trabajo? Desde luego el individuo no se beneficia y sólo ocasionalmente l infraestructura a la que el grupo pertenece, pero quien realmente se beneficia siempre es el líder. De este modo, aunque la infraestructura se desarrolle sin problemas, el líder sabe siempre si ha fallado el trabajo en grupo porque le afecta directamente.


Un grupo de individuos, posiblemente no son capaces de aunar sus esfuerzos en una misma dirección, pero pueden encontrar la manera de apoyarse y no perjudicarse realizando un trabajo más agradable para ellos y efectivo en todas las direcciones. En contraposición, el trabajo en grupo que elimina a los individuos, trabaja en una sola dirección generando un enorme empuje en esa exclusiva dirección, sin embargo, su capacidad de reacción cuando el líder falla es totalmente nula.


El grupo no puede crecer una vez establecido, en cambio, los individuos siguen creciendo con su experiencia y aprendizaje. Mientras el grupo siempre funciona al máximo, el conjunto de individuos siempre puede mejorar, siendo las capacidades de sus individuos su gran valor, pero ese crecimiento puede ser una amenaza para sus líderes que están obligados a crecer en la misma medida o buscar nuevas formas de relación. Seguro que todos hemos escuchado aquel joven que va a buscar un empleo y dice que está en tal curso de tal carrera, los empleadores se muestran encantados con el valor del muchacho, pero cuando este manifiesta que desea acabar la carrera que tiene a medias, algunos de los entrevistadores se cierran repentinamente desaconsejando la contratación. Esa evidente perspectiva de crecimiento individual supone una amenaza para los líderes, el muchacho aún no ha sido asimilado por el grupo y no saben si puede instituirse en líder y hacer peligrar el cargo de su superior.


El orgullo más barato es el orgullo nacional, que delata en quien lo siente la ausencia de cualidades individuales de las que pudiera enorgullecerse.


Son palabras de Goethe, para el escritor alemán era obvio el valor del individuo. Él ya había sido testigo de cómo la palabra patriotismo había avergonzado a las personas hasta incapacitarlas para obrar como su razón les dictaba. Hoy somos testigos de cómo semejantes mensajes viscerales nos impelen a formar parte de la masa y nos señalan con el dedo cuando intentamos tomar consciencia de nuestro entorno y pensar por nosotros mismos. Tan triunfal es la marcha de este elemento aglutinador de masas que ahora las empresas han inventado el orgullo grupal en la figura del trabajo en equipo. Es un invento de los norteamericanos a finales de los sesenta, pero su efecto es tan demoledoramente eficaz para los ejecutivos empresariales que hoy no hay rincón del mundo donde no se utilice, incluidos los grupos terroristas como Al-Qaeda, ETA o guerrillas como las FARC, recurren a estos eficaces métodos de despersonalización de los individuos, aso sí, combinándolas con las prácticas de desvinculación de la culpa practicadas por las SS de la Alemania nazi.


El mundo da muchas vueltas y los métodos son, cada vez, más eficaces, sin embargo, la orientación es siempre la misma. Nuestra responsabilidad y nuestra lucha es mantener la conciencia individual de nuestros pensamientos y nuestros actos. Ellos, mientras nos tengan juntos nos controlarán y controlarán al mundo, pero si mantenemos nuestra mente abierta y sabemos pensar con independencia, si nos mantenemos unidamente desunidos, salvaremos al mundo. La fuerza del individuo es el mayor temor de los megalómanos que controlan nuestras vidas… ¡démosles una buena dosis!


Recordarlo siempre… la unión hace su fuerza, el pensamiento libre la nuestra.



Espero no haber saturado vuestras neuronas con el apelotonamiento de ideas porque me gustaría que pudieseis disfrutar del cariño que puse en el texto que ahora sigue.



El banco vacío.


-Hoy el banco del parque está vacío por fin.


-¡Calla! Esta mañana se lo llevaron en un furgón de esos de la policía.


-¿Detenido? Pero si era un pobre anciano que no tenía fuerzas para dañar a nadie.


-¡No! De esos no. De los que se llevan los cadáveres. Además, no era tan viejo.


-Pues parecía un anciano y casi no le quedaban dientes.


-La calle envejece mucho. No tendría ni cincuenta.


-También se han llevado su carrito y todas sus cosas.


-No querrán que tenga herederos.


-¡Pobre hombre!


-¡Sí! ¡Pobre hombre!


-¿Desayunamos?...




Esperaba una carta, un recuerdo, algo que me ayudara a no olvidarte, pero sólo tenía mil caras anónimas pasando a mi lado con un mohín de asco que, dos pasos más adelante, ya me habían olvidado.


Tampoco debía ser tan importante. Como me iba a llegar una carta tuya sin una dirección a donde enviarla. Quizá por ello miraba a todos cuantos desafiaban a sus tripas mirándome a la cara, buscando tus ojos detrás de los suyos. Pero sólo veía vacios. Vacíos y ascos.


Muy de tarde en tarde algún tarambana me soltaba una palabra soez, un insulto, una definición que acertaba más con su persona que con la mía. Entre la multitud, finalmente se desvanecía. Tan solo una vez la cosa fue a más cuando un grupo de adolescentes, más borrachos que mi alma marchita, se liaron a patadas con mis cosas y alguno de aquellos golpes se perdió entre mis costillas. Afortunadamente la policía acudió deprisa y los sacó de allí. No sé qué sería de ellos, pero a mí me toco engañar a los urbanos que pretendían llevarme al albergue.


No todo es malo, también hay algún alma caritativa que te da algo de ropa, un bocadillo e incluso algunas monedillas para mi eterno tetrabrik de vinillo que, mezclado con agua de la fuente, le da un poco de alegría a la vida.


Aún sigo esperando tu carta. Esa que nunca escribiste… que nunca escribirás porque no me conoces. Además, ya no sé si sé leer, pero aún puedo soñar. De hecho, los sueños son lo único que no me ha abandonado desde que perdí la chaveta. No sé quién soy, ni por qué estoy así, pero cada vez que sueño te veo a ti. No sé quién eres y sin embargo eres lo único que me hace saber que sigo vivo.


Oscurece y sale mucho vaho de mi boca. La manta parece que no abriga nada. He llenado toda mi ropa de periódicos viejos, pero nada, sigue haciendo frío. Acurrucado en el banco del parque no paro de temblar y, encima, una lluvia fina, casi invisible, está empapándolo todo de humedad. Incluso parece traspasar los plásticos.


Hace un rato vino una pareja mayor, muy bien hablados ellos, a invitarme a su casa, la cena de Nochebuena, pero yo no podía dejar mis cosas abandonadas. Les dije que no. Ellos insistieron y yo les mandé a la mierda. Antes les miré a los ojos, pero tú no estabas.


Vuelvo a soñar. Lo hago bien. No me hace falta siquiera dormir, pero sé que sueño porque te veo a ti con una dulce sonrisa que aplaca todas mis iras, todos mis odios, todos mis tristes ayeres olvidados. Hoy sonríes con más brillo que nunca y tus ojos son más reales que nunca. Estoy a punto de sentirme alegre cuando, de repente, me acuerdo de todo. A pasado media vida y, sin embargo, estas de nuevo en tu lecho de muerte. El niño no nació, pero arrastró tus ovarios fuera en una hemorragia incontenible. Tu cara es pálida, tus ojos se apagan en un adiós y siento como mis labios se pegan a un cuerpo que ha dejado de resistirse a la muerte. Ahora sé la razón de mi olvido, pero ya no me importa porque estas de nuevo conmigo y tu sonrisa está viva. Sé que ahora mis labios no se quebrarán en la locura.


Ya no siento el frío. Ya no siento que me abandonaras. Ya no siento tristeza. Sólo siento el tiempo perdido embutido en esta pérfida nada. Y nada es lo que veo, nada que no seas tú. No siento nada que no seas tú. Hasta mi cuerpo hediondo ha desaparecido. Volveremos a ser felices.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Noviembre 2007



Noviembre… ahora hace un año… Por aquellas fechas estábamos centrados en “11”, en lo que pudo haber sido y no fue. Las ilusiones de todo el grupo estaban al máximo ante lo que iba a ser nuestro primer libro… Bueno, David ya había sacado “Bajo el eucalipto”, unos meses antes, con unas buenas ventas, pero para los demás era el primero que estaría en el escaparate de una librería (la mayoría ya habíamos publicado algún relato en “Primeras Piedras”, pero el centenar de ejemplares se distribuyó entre el grupo de escritores y su entorno). Así que “11” lo llenaba todo. Para ninguno será lo mismo y, alguno, como es el caso de Victor Morata, ya tienen su libro a la venta, en este caso tras ganar el concurso anual de relatos en "yoescribo" y de el que pronto os contaré más cosas.


Aún así, hace un año, “La última frontera” contó con un par de textos de crítica, información sobre “11”, un texto bastante vulgar sobre los blogs y un poemilla, espero que bastante original, que ahora transcribo.



Papel


A ti papel
que desesperas mi mirada
con la angustia del vacío
reflejado en tu blanca cara.

A ti papel
que concretas mi amargura
en borrones que cerrados
ignoran mi escritura.

Y a ti papel
que te aburres en silencio
sin ver la luz del día
después de marcarte el comienzo.



Y cuando la inmaculada blancura del papel es mancillada por un mar de tinta, a todos nos gusta ver emerger un volcán de sentimiento suave pero rotundo, entrañable y contundente…


1 docena de huevos
2 kilos de naranjas
Un paquete de aquellas galletas tan buenas
Una sartén que la de las tortillas ya esta vieja…



Pero nos olvidamos que el papel, nuestro humilde servidor, nació con la función de ser útil para muchas cosas. No será entonces una blasfemia talar bosques enteros únicamente por el capricho de un arte, que a la postre, tiene muy poco de sincero.
Sí, ya lo sé. El sentimiento es sincero, pero lo es aquí y ahora… ¿Y mañana?
Lo escrito, como palabras al viento, una vez alcanza su objetivo ya no puede volver al tintero. Como tampoco podemos recuperar el ayer.
Tal vez se pudiera escribir y guardar en un cajón todo lo escrito o, mejor aún, quemarlo ¿Y de que serviría?
Lo que nunca se ha leído es que nunca se ha escrito, por muchas páginas emborronadas que existan.




A ti papel
que olvidaste la razón
por la que alguien te quiso
y sin más te abandonó

Y a ti papel
que con enorme orgullo
saliste a dar la cara
y al fin te dieron lo tuyo.



La imagen fue el diseño original de la portada del libro "11" obra de Victor Morata y con algún arreglo de Miquel Casas, pero, aunque no puse nada en este apartado, también lo siento un poquito mío.

martes, 11 de noviembre de 2008

Octubre... de cuervos y de psicoanálisis.



Septiembre de 2007 fue un mes de mucho trabajo para entregar las correcciones del libro “11” a la editorial, por eso publiqué muy poco en Internet y al blog de “La última frontera” no le tocó nada.


Por otra parte el mes de octubre estuvo marcado por las apariciones de un individuo en la web de www.tusrelatos.com que se dedicaba a molestar a todo el mundo y a acosar a una buena escritora de aquel lugar. El troll en cuestión, resultó ser un enfermo de bipolaridad que se había salvado de ir a la cárcel, por asesinato, gracias a su supuesta enfermedad. En aquellos momentos, el personajillo pretendía dar publicidad a un libro que se había autoeditado y en cuya historia aprovechaba los “conocimientos” que había adquirido a lo largo de los tratamientos psiquiátricos y psicológicos que le habían impuesto. Dado el bajo índice de intrusión personal que suponía, se había hecho un acérrimo defensor del psicoanálisis. Es más, había adquirido una de esas licencias que otorga la pomposa “sociedad española del psicoanálisis” tras un cursillo de mes y medio, para ejercer como terapeuta. Un par de giros a la capa y un par de verónicas, y el individuo mostró todo su potencial destructivo en forma de un lenguaje soez, agresivo y pretendidamente ofensivo. Vamos, que cayó en la trampa y, él solito, desvirtuó todo el trabajo que había realizado para publicitar su libro. Las técnicas PNL habían truncado las ilusiones del psicoanalista aficionado, posiblemente, de haber sido Sigmund Freud, la cosa no hubiese sido tan sencilla.


Entre los trabajos literarios (o pseudoliterarios) creados para llevar al redil a la oveja descarriada, o más bien para descarriar al troll camuflado, está un texto que, de forma bien documentada, cuenta hasta dónde ha llegado el psicoanálisis en nuestros días. El texto se titula “El Psicoanálisis: Una mentira incómoda” y lo puedes leer en http://vicevhonkhamy.spaces.live.com/blog/cns!826D110091ACE1FF!421.entry


No voy a transcribirlo aquí porque se realizó con cierta velocidad y tiene algunos errores de estilo que son algo preocupantes, aunque su validez documental, ligeramente aromatizada para provocar al citado personaje, no plantea demasiadas dudas.


En octubre publiqué, en ese blog, otro texto a raíz de la lectura del poema “El cuervo” de Edgar Allan Poe y que dediqué al escritor norteamericano. Este sí lo transcribo a continuación porque es lo suficientemente breve y, espero, interesante.



Otro cuervo


Soy más viejo que Poe cuando se marchó volando en el pico de un cuervo y apenas estoy dando mis primeros pasos de pluma sobre las arrugas del papel blanco. Veloz voló su pluma negra para cambiar los conocimientos de lo hasta entonces escrito, mas la fuerza y avatares que le empujaron en su irrefrenable carrera con las letras, letras mordidas por el alcohol y la desdicha, lo tumbaron antes de disfrutar del camino asfaltado de frases y palabras, de historias y poemas.
Soy más viejo que el finado viejo que, apenas cumplió los cuarenta se ahogó en un charco de tinta y alcohol, pero, sin embargo, no soy más sabio. Cambié la pluma del mago por un bolígrafo al que no hay que recargar y un ordenador que es capaz de decirme, muchas veces, que no voy por buen camino... como el infernal cuervo de nombre “Nunca más”.
Soy más viejo y nada más, pero me aventuro en la niebla de las letras con una esperanza diferente, con un sueño diferente... y nada más, por mucho que una voz retumbe diciendo la consabida frase: Nunca más.
Sirvan estas pobres palabras como pequeño homenaje a Edgar Allan Poe... y nada más.




Fotografía extraída de la web www.lapalmaturismo.com

lunes, 10 de noviembre de 2008

Agosto de 2007.


El mes de agosto se limitó a un texto de opinión, casi un ensayo, sobre la censura que supone el ejercicio de la comunicación condicionada y un pequeño relato.
“Realidad o ficción” así se denomina el texto de opinión, nos compara el medievo, cuando la iglesia arrinconó toda la información que consideró nociva a sus intereses y la actual devaluación de los datos por exceso de información contaminada por los medios y sus intereses particulares. Si en el medievo un solo poder acaparaba ese poder de orientador global, en la actualidad nos inundan con información inútil para que perdamos de vista aquello que no quieren que veamos.
“¿Silencio?” es muy simple. Los pensamientos de alguien en una situación muy particular, en un tiempo muy breve y con una solución típica de un relato breve.
En sí ninguno de los dos textos significan gran cosa, pero tampoco han perdido interés con el paso del tiempo, por eso los transcribo a continuación.


Realidad o ficción.

La Edad Media es llamada así porque en ella desaparecieron infinidad de documentos, se prohibieron infinidad de tendencias culturales acusadas de paganismo y otras fueron tomadas por el oscurantismo cristiano que asoló occidente. Como resultado de aquello una época opaca de la que ha trascendido un material insuficiente para conocer a fondo. La mayor parte de los trabajos que versan sobre aquel período terminan por extrapolar sucesos para dar una idea de la realidad, así muchos de los sucesos más interesantes de aquella época nos llegan como mitos, leyendas o realidades trastocadas, producto en su mayoría de la transmisión oral de boca en boca. Es así como nacen las historias de caballeros y personajes totalmente mitificados como el Rey Arturo, el Cid Campeador, Ricardo Corazón de León, Robin Hood, Santiago (el apóstol guerrero), Don Pelayo, Roldán, Lancelot, Merlín… unos existieron otros, tal vez sean fruto de la necesidad de liberar la imaginación. En occidente, los libros fueron censurados y encerrados en conventos donde los monjes eran, casi con exclusividad, los únicos capaces de leerlos.

Gutenberg y su imprenta marcan el verdadero final de la edad media. A partir de entonces los libros se hacen más simples y las ideas arrinconan, por fin, el oscurantismo medieval. Nacerán nuevas versiones de los hechos que nos permitirán contrastar y sacar nuestra propia conclusión, nuestro problema será dar con la buena, ya que cada historia dependerá de quien la cuente, pero un estudio profundo y adecuado nos permitirá acercarnos mucho a la realidad.

En nuestros días el problema es otro. La información no falta, pero ocultarla no es tan difícil, solo es cuestión de inundar de informaciones insustanciales, falsas y contradictorias para ocultar la verdad e imposibilitar su conocimiento. En estos “affaires” intervienen los medios de prensa. Estos mismos medios, que por desgracia siempre son partidistas, aleccionan a sus lectores en la orientación de las ideas que a ellos les conviene, de este modo la existencia de excesivos medios de una orientación determinada decanta la orientación política del país. En el nuestro, como en la mayoría, cuanto más a la derecha está un partido político más apoyo de los medios de comunicación tiene, véase como el PP se ve apoyado por ABC, La Razón, COPE, Onda Cero, El Mundo, A3, Libertad Digital… y aproximadamente en un 80% de los medios de comunicación; el PSOE está apoyado por El País, Cadena SER… en torno al 12% de los medios. El resto de los medios apoyan a otros partidos siguiendo la regla de más a la izquierda menos apoyo. De este modo se explica la desviación a la derecha de los votos con respecto a lo que habría que esperar en cada proceso electoral: los votantes están mediatizados.

Nos queda Internet, donde el poder establecido de medios y bancos (de los que hablaremos otro día), intentan meter cuchara. En La Red los espíritus libres tratamos de informar y dar a conocer nuestras opiniones en contraposición a la de los medios establecidos.





¿Silencio?

Silencio... ¿es silencioso el silencio? No el mío.
Cuando hace tres años llegué a esta situación pensé que la sordera era terrible, pero hoy sé que hay algo peor.

Ya noto el frío cañón en mi sien, pero el no es mi perdición, sino el salvador que me librará de la locura.

Quiero apretar el gatillo, pero el alma me duele al pensar en mi mujer y mis dos hijos... ellos me quieren y yo los quiero... Me falla el valor, pero debo hacerlo antes de que mi falso silencio me convierta en lo que no soy.

Recuerdo la cara del doctor Abellán cuando me comunicó que nunca recuperaría la audición, aún no lo había escrito, pero sabía que había algo más. Cuando me lo explicó, línea por línea, en una caligrafía esforzada para hacerse inteligible, no capté la profundidad de aquella tragedia. Tuve que esperar a la evidencia.

Pasaron los meses y aquel ruido infernal fue creciendo en mi cabeza. Seguía sordo, pero el silencio no existía porque aquel ruidito que al principio tomé por una esperanza auditiva, fue creciendo hasta un nivel que, de no ser sordo, sería ensordecedor. Ya hace un año que no puedo dormir, no puedo disfrutar de la vida y... quisiera ser sordo, pero sordo como los sordos. Añoro el silencio y la soledad, pero vivo en compañía de un demonio que me está volviendo loco.

Por fin, con estos pensamientos, reúno el valor para cerrar el dedo sobre el gatillo. Un dolor agudo, el eco de un estallido lejano y...

-¡No! ¡Papá!...

He escuchado la voz de mi hijo mayor. Intento girarme, pero es tarde. Las sombras han venido a buscarme y algo deseado y que ahora me sabe amargo: el silencio.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Julio de 2007: "Diario de un apagón".



Durante el mes de julio empecé a publicar una serie de artículos sobre lo que significa la poesía y que, a pesar de tener doce capítulos ya escritos, preferí dejar aparcados después del quinto ya que generaban más polémica de la pretendida, sobre todo en www.tusrelatos.com. Lo cierto es que en “La última frontera” no tuvo demasiada repercusión, de hecho sólo Tánatos, amigo de Tus Relatos, dejó un lindo comentario al artículo.


Julio del 2007 fue marcado por un suceso, en mi ciudad, de enorme trascendencia: el brutal apagón de Endesa. Entre la polémica por hacerse con la empresa que en su día fagocitó a FECSA, Enher y HEC, para llevarse sus oficinas a Madrid, la falta de inversión de esta y REE en la Ciudad Condal, termino por producir una caída en cascada que sin servicio a más de media ciudad, pero, lo que fue peor, a más de un 30% durante varios días. Muchos ciudadanos vimos, en plena canícula, como nuestras despensas perdían su protección y pasábamos a vivir en la edad de piedra. Meses después la compañía nos devolvió 60€ para indemnizarnos por unos perjuicios que no se podían pagar ni con 500. Las empresas de seguros tampoco fueron muy generosas, lo que demuestra que los llamados seguros de hogar, cuando verdaderamente los necesitas son un gran fraude.


De lo que pasó después no se ha hablado demasiado, pero lo que sucedió en aquellos momentos se limitó a los titulares de prensa, por eso quiero reeditar aquí lo que fue el diario de un apagón.


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Doy las gracias por la inspiración de este relato a REE (Red Eléctrica Española), Endesa, el sr. Pizarro y a todos los políticos que han contado con algún poder en nuestro país en los últimos 150 años.



23 de Julio de 2007 (lunes)

Entre las diez y las once de la mañana a los barceloneses se nos empezaron a fundir las creencias en el siglo veintiuno. La red de alta y media tensión del área de Barcelona sufre un accidente en la estación eléctrica de Collblanc que avanza a través de todas las subestaciones eléctricas de la ciudad que van cayendo cual fichas de dominó. Al alcanzar las sobrecargas la macroestación del paseo Maragall (casi en el extremo contrario de la ciudad) se produce un aparatoso incendio que deja la misma irrecuperable a corto plazo.
Ciudadanos, hospitales, negocios... todos quedan fuera de la red, quien posee SAI’s alarga su agonía unos minutos, unas horas más, pero sólo quien posee grupos electrógenos propios salva la situación.
Entre tanto, en esas primeras horas de desconcierto, los bomberos rescatan a unos sesenta ciudadanos atrapados en los ascensores y que no han logrado salir por sus medios.
Todo y que, al principio la apagada es casi general, en la primera hora se recuperan algunas zonas de la ciudad, pero quedan bastantes más de 350.000 abonados sin suministro (en torno a un millón de habitantes). La red de hospitales ha suspendido las operaciones no urgentes y potencia su servicio de urgencias en la Residencia de la Vall d’Hebrón que es el único gran hospital de la ciudad no afectado por el apagón.
Pasan las horas y, una a una, se van poniendo en marcha todas las subestaciones salvo la del paseo Maragall (por el gran poeta Joan Maragall, abuelo del expresident). Sin embargo, al final de la tarde sólo se ha reducido a los 350.000 abonados la falta de servicio. Una cifra que parece mágica para técnicos y políticos. Sin embargo, los hoteleros parece que han gozado de información privilegiada porque han sido los primeros en contratar los grupos electrógenos disponibles y hasta que esto no ha sido así, ni instituciones ni las compañías eléctricas, no han tomado la decisión de utilizar este sistema para restablecer el servicio. Harán falta unos 200 y la mayoría tendrán que venir desde muy lejos. Algunos tendrán que llegar desde Salamanca a casi 800 kilómetros, pero a nadie se le ocurre traerlos de Francia, mucho más cerca.
Conforme pasan las horas sin luz empieza a cundir el desanimo. A las 19:00 horas miro por la ventana de casa y veo los semáforos fuera de servicio, pero los edificios adyacentes parecen haber recuperado el suministro. Sin embargo, yo preparo todas las linternas y velas de la casa... nos preparamos para pasar la noche a obscuras. Entre tanto, el congelador a pasado de los –20º C habituales a –5ºC, el contenido del frigorífico normal, si no se repone pronto el servicio, lo tendré que dar por perdido. Al abrir, para la preparación de la cena, ya no se nota aquel frescor en la cara sino el intenso olor de todo el contenido alcanzando la temperatura ambiente. No es olor de putrefacción, pero, la mezcla de las olores de todos los productos a la vez, no es del todo agradable.
Como la cosa parece tener un cierto carácter épico, tomo la decisión de escribir este diario.
Mientras cenamos a la luz de las velas y sin televisión, comentamos, entre cuestiones más o menos personales, todo lo relacionado con el apagón. Que si los ciudadanos se han comportado con gran civismo, que si la bajada del tráfico no ha convertido en trágico el corte de los semáforos, que si hay mucha policía por las calles...
Durante la recogida de la mesa escuchamos la radio y alguien confirma lo que ya sabíamos: que la baja inversión en mantenimiento de las empresas que más dinero ganan a nuestra costa, es el responsable final de nuestra desgracia.
A las 22:00 horas un vecino empieza a hacer sonar una cazuela, pronto se le unen otros y una auténtica orquesta de percusión se pone en marcha y se escucha también en la distancia, pronto se suman las bocinas de los coches y los ladridos de los perros y, de tanto en tanto, algún petardo. Tenemos verbena y batucada, pero verbena a oscuras.
Llega la hora de dormir, pero mañana nada nos podrá despertar, no hay luz para los radio-depertadores. Ponemos la alarma del teléfono móvil a las 6:00 AM. Nos lo tomamos con calma y nos disponemos a dormir...


24 de Julio de 2007 (martes)

Por las persianas a medio abrir entran las primeras luces, me levanto, linterna en mano, para ver el reloj de la cocina... las seis y diez de la mañana. La alarma del móvil no nos ha despertado, pero el astro rey, que aún coquetea con el horizonte, no ha venido a echar una mano. Hoy no haremos tarde, pero la casa sigue, a pesar de la benevolencia de la estrella, en la penumbra.
Nos aseamos como podemos con luces poco eficaces y las telarañas del sueño en los ojos.
Abro la nevera para preparar el desayuno y, las olores que salen, aunque aún no son de plena putrefacción, si que son demasiado fuertes para mi pituitaria a medio desperezar.
Cuando termino de preparar los cafés con leche ya no me molesto en meter esta en el frigorífico. No creo que en las próximas tres o cuatro horas se recupere el suministro, la leche está perdida y abrir la nevera solo servirá para meterle más aire caliente que acelere la descomposición. Pienso que si no abro más de la cuenta cabe la posibilidad de que algo se salve. El termostato del congelador, entre tanto, ha subido hasta los –3ºC.
En el trayecto del autobús hasta el trabajo vamos contando los edificios con luz y los que no, también nos fijamos en los semáforos que funcionan y los que no. Al llegar a la plaza Verdaguer un fuerte dispositivo policial protege la caída de las señales luminosas en avenida Diagonal.
Los periódicos de la mañana hablan del suceso y dan noticias esperanzadoras, pero, entre tanto, advierten que REE y Endesa, la empresa que dirige el señor Pizarro, tienen en Catalunya más del 25% de sus beneficios, pero sólo invierten menos del 15% de sus gastos de mantenimiento. Lo terrible del caso es que, durante el segundo mandato del PP, cuando Endesa termino de fagocitar a la catalana Fecsa, este gasto se acercó peligrosamente a cero. Este, como el de Renfe, es otro caso más del dinero para infraestructuras que no se gastan los diferentes gobiernos en Catalunya, a pesar de ser los catalanes los máximos contribuyentes a las arcas del estado. Y este es un hecho que lo es por mucho que a la Sra. Aguirre se le llene la boca diciendo lo contrario en base a unas cuentas poco claras. "Para muestra un botón", en 2003, el año de la discordia, el gobierno catalán y el pleno de las fuerzas políticas, demandó al Estado el cumplimiento de los acuerdos de transparencia fiscal y la publicación de cuentas y balances fiscales entre autonomías y estado. Este acuerdo data de finales de los años ochenta, pero por cuestiones "técnicas" no se ha llevado a cabo nunca. En ese año se demostró la capacidad del Estado para acometer la tarea y Rodrigo Rato prometió, como otros antes, la publicación de estas cuentas. Sin embargo, cuando las cuentas ya estaban hechas aparecieron los "problemas técnicos" y el gobierno central se negó a publicar, con su sello, estos datos. La transparencia de las cifras económicas de los balances entre gobierno central y gobiernos autonómicos volvió a frustrarse. Sin embargo, en Catalunya, un prestigioso economista que alcanzaría, más tarde, el grado de Conseller de Economía, el Sr. Castells, recompuso los datos y los publicó en un libro de la prestigiosa editorial Ariel, en ellos, las palabras de la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, en el sentido de que eran los madrileños los que más pagaban, no es que quedaran en entredicho, sino que quedaban totalmente desmentidas. Aquellos datos enseñaban que, además, era Madrid quien se comía el mayor trozo de pastel a la hora de recibir dinero, no Extremadura, no Galicia, no Andalucía... la Madrid de la señora Aguirre. Entre tanto, Catalunya, no sólo era la que más aportaba a las arcas del Estado percápita, sino que también lo era en valor absoluto y, sólo la provincia de Barcelona, ya superaba las cuentas de Madrid que, supuestamente, contaba con más habitantes.


Por su parte, las empresas eléctricas españolas, cuando se aplicaron los acuerdos de competencia económica, recibieron de la UE, como compensación por la supuesta perdida del oligopolio, una importante cantidad de euros. Pero de la competencia no hemos visto ni asomo, resulta desconcertante ver como se les compensó por unos perjuicios que nunca llegaron y, en cambio, en otros sectores como las telecomunicaciones, Telefónica (por ejemplo) tuvo que ceder, por nada, gran parte de su red para que otras empresas hicieran negócio con unos servicios, que en último término, sirve la misma compañía. Aumenta, en este punto, mi mala sangre al recordar como los empleados del sector vimos con esperanza los inicios de la liberalización a la espera, como parecía lógico, de que aumentara el número de puestos de trabajo técnicos. Creíamos que la liberalización valoraría las personas que durante años se habían esforzado por adquirir conocimientos sobre telecomunicaciones, incluso al margen de la empresa en que trabajaban. Pero las nuevas operadoras no querían, sólo comerciales que, por un sueldo tercermundista, fueran capaces de vender lo que la empresa era incapaz de suministrar. En caso de problemas técnicos descargaban la culpa en la compañía original y listos, gracias a la nueva entidad reguladora del sector de las telecomunicaciones, este tipo de actuaciones adquirieron carácter de ley. Las actitudes oportunistas y depredadoras del sector se extendieron al no existir una verdadera regulación y, la propia Telefónica, mediante diferentes planes blandos de reducción de plantilla, eliminó en poco más de diez años 40.000 puestos de trabajo fijos. Por otro lado, el "renovado" sector, ofrecía unos pocos miles de puestos a autónomos y subcontratados, con un bajo perfil de conocimientos, para hacer trabajos orientados a personal muy cualificado pero por unos salarios irrisorios y en continuo descenso. Ajustes de gastos creo que le llaman a eso.


Me consta que las empresas eléctricas, con las excusas de su reunificación para ser más competitivas, también se han desecho de personal... ¡Más mala sangre!... ¿Esos empleados de menos hubieran significado la diferencia entre tener o no tener suministro eléctrico?


Regresamos a casa sobre las 16:00 horas y seguimos en total obscuridad. Llamamos a Endesa y nos dicen que antes de 24 horas tendremos luz.


18:00... 19:00... 20:00, cenamos a la luz de las velas... 21:00... 22:00, cacerolada de nuevo... otra vez a la cama sin poder ducharme. Dos días sin lavadora, dos días sudando y lavándote a oscuras y con agua fría (menos mal que es verano y para otras cosas que terrible que lo sea). Por cierto, ¿por qué, siendo verano, está el agua del grifo tan fría? Desgraciadamente la nevera no consigue estar tan fría y ya no se puede abrir la puerta sin sufrir una arcada.


¿Cuándo volveremos a la vida normal?


¿Cuándo podré publicar todo esto en Internet?


Son las 23:30 horas y la cosa ha ido "in crescendo", un grupo de manifestantes, cacerolas en mano, cortaron el trafico en el cruce de Meridiana con Mallorca. Los coches llevan ya mucho rato tocando sus bocinas y llega la guardia urbana para organizarlos y, en el tramo de la calle Mallorca, hacerlos retroceder hasta la calle Navas de Tolosa (dos manzanas) para tomar otra ruta. Cuando terminan esta tarea se dirigen hacia los manifestantes que los reciben con gritos y aplausos irónicos.


La cosa está muy caliente. El tunel del AVE, las reiteradas faltas de respeto hacia los ciudadanos del alcalde Hereu y el Conseller Nadal... y ahora la luz.


Acuden refuerzo y, a pesar de no entrar a saco con los manifestantes, estos se retiran hacia la calle Aragón donde, ahora acompañados por la prensa, radio y televisión, pretenden llevar a cabo una sentada.


Dice la radio que somos, según fuentes oficiales, 10.000 abonados sin luz... ¡Y una mierda! 10.000 abonados no generan tanto ruido... tanta indignación.


He perdido de vista a los manifestantes, sólo se escucha alguna cosa a lo lejos, en las casas parece que ya nadie hace ruido, sin embargo, por todas las ventanas de casa penetran las luces giratorias de numerosos vehículos policiales que hay parados en los alrededores.


Los servicios públicos nos dan unos suministros caros y de mala calidad y los políticos, de todos los partidos, sólo pretenden tener y retener las mayores cuotas de poder posibles. Nos amenazan con tirar las casas y seguro que nos las deprecian con un túnel que se puede llevar a cabo por otro lugar menos dañino y, aún sin compensación alguna, nos piden confianza... ¿Confianza? ¿Dónde están ahora que nuestras vidas se ahogan a oscuras? ¿Qué solidaridad nos espera cuando nuestras casas se hundan?


Son casi las 24:00 y Endesa tiene la poca vergüenza de pagar un anuncio de radio que se repite en varias emisoras... "la energía de nuestro futuro"... esperémoslo así, porque obviamente no son la energía de nuestro presente.


Seguro que estos días los blogs van llenos de noticias como la muerte de Polanco, la del padre de Laporta, la captura del cerebro del caso Tous y la de "El Solitario", la boda de un soldado español en el Líbano con una natural del lugar, el caso de las enfermeras búlgaras... y mi blog descansa en paz por un miserable apagón.


Ahora pasan unas declaraciones en las que, el siempre irrespetuoso Acebes, intenta sacar partido de esta crisis eléctrica como si él no tuviera una parte importante de responsabilidad en este desastre ¿Quién, si no, apoyó a Pizarro, por encima de los intereses de los usuarios de Endesa? Los sufridos usuarios no lo olvidamos... y ahora, a oscuras y con la nevera oliendo a podrido (como la política del país), mucho menos.


Se escuchan bocinas que llegan de lejos, no creo que sean de la, algo más lejana, calle Aragón. Han debido de cortar la calle Valencia. Por Meridiana no pasan más coches que los de la policía, pero las cazuelas, pitos y gritos hacen notar que el número de manifestantes va en aumento. Se prepara una noche larga. Son las 12 y llevamos más de 37 horas sin luz.


Las voces se acercan.



25 de Julio de 2007 (miercoles)


La verbena de San Jaime continúa, pero en lugar de alegre celebración es una reivindicativa manifestación.


A las 00:10 horas termina la manifestación.


A las 00:17 horas vuelve el suministro eléctrico. Como no sabemos lo que durará, ponemos la nevera a toda pastilla, la lavadora y empezamos a enfriar la casa con el aire acondicionado pues estamos a 33ºC.


Me voy a la ducha, estaba casi dormido, pero me da lo mismo.



Amanece que, como dirían, no es poco. Y aún tenemos luz, así que damos comienzo a nuestro habitual protocolo para ir a trabajar. Mientras hago el desayuno me atrevo a abrir el congelador y... ¡no se ha salvado nada! Las barras de helado abomban los cartones que las contiene y las intento recoger con cuidado para que no goteen, pero aunque se han vuelto a congelar algo durante la corta noche, ya es tarde, la de vainilla y chocolate, como estaba empezada (apenas un corte), gotea a través de los cuatro cajones del congelador.


Con la nevera nuevamente en marcha, me atrevo a abrir un tetrabrick de leche, pero al guardarlo en el frigorífico, el olor a descomposición me indica que en este área tampoco se va a poder salvar gran cosa. Sin embargo, hoy comeremos fuera, aún no nos atrevemos a comprar productos perecederos, tal vez sólo tengamos suministro temporalmente.


Mientras desuyanamos, vemos las noticias, estamos ávidos de tele... ¡¿Quién me lo iba a decir?!


Las noticias muestras el cruce de Meridiana con Mallorca la noche anterior. Los manifestantes rodeando varios coches de la guardia urbana al grito de "¡Queremos luz!" A uno de los guardias urbanos se le escapa la risa, el sabrá por qué, y tiene que salir del espacio de filmación. Lástima que el cámara no se ha percatado. En la siguiente toma, los manifestantes son otros y están frente a la Sagrada Familia donde estaban a punto de iniciar una cacerolada programada a las 22:00 horas, pero la indignación se dispara cuando a esa hora retorna la energía al templo con todo el fulgor de todos sus focos... de sus miles de wattios... y esto, sumado a la oscuridad de sus casas, no agrada a los vecinos.


Diferentes canales, similares noticias, pero nos quedamos con una entrevista a un vecino de nuestro bloque:


"...Por debajo de mi casa pasa una línea de tren de "rodalíes" y la linea 1 del metro, a cien metros la linea 2 y a doscientos la otra linea norte de "rodalíes" y, ahora, encerrándome en un ángulo de 30º van a ponerme el AVE. Del metro y del tren aún hago servicio, pero no puedo entender por qué mi casa ha de padecer la incompetencia de los políticos por una infraestructura que no debería tener prioridad en la toma del centro de la ciudad. Está claro que a estos políticos yo ya no les voy a votar nunca y, el hecho de que a estas horas siga sin luz, es una evidencia de que ellos lo saben. En esta ciudad siempre pagan los mismos, mientras en Pedralbes ni metro, ni tren, ni AVE y el frigorifico les sigue manteniendo frío el caviar y el cava con el que brindarán porque los imbéciles de siempre seguimos siendo unos desgraciados... e imbéciles... Está claro que la compensación por sus ambiciones sobre nuestras vidas, nos las piensan pagar con nuevas desgracias. Señor Hereu, señor Nadal, señor Clós, señor Pizarro y señores políticos en general: ¡Queremos luz!"


Creo que ni Leibniz lo hubiera expresado mejor. Y digo y yo... si la Sagrada Familia se cae será muy triste para el mundo entero, pero si se cae mi casa será muchísimo más triste y dramático para mí y mi familia.


Esto ya no es sólo por el apagón, ni por el AVE, ni por la incompetencia de empresarios y políticos, ni por la puñalada trapera de Foment y el RACC nos dieron hace unos días. Esto es la sublimación de años de sacrificio y sufrimiento mientras otros se lucran sin esfuerzo. Esto es la aplicación del derecho al pataleo aún sabiendo que dentro de unas horas, los que tienen la sartén por el mango, nos soltarán cuatro frases sin sentido y nos pondrán a pastar en el mismo redil de siempre hasta la próxima, si antes no se nos lleva por delante cualquier enfermedad surgida del desánimo y la "mala leche" o una tuneladora que se fue una décima de grado hacia la derecha.


Bueno... tengo ganas de llegar a casa y comprobar si tengo, de forma definitiva, ese suministro eléctrico cuyo cargo a cuenta se efectúa, sin excepción, todos los meses. Tengo una enormes ganas de navegar por Internet, de tomar un vaso de agua fresca a media tarde, de comer algo cocinado por mí... ¡Vaya "faenón" me espera! habrá que vaciar y limpiar la putrefacta nevera y hacer balance de las perdidas. Recuperar un montón de tareas que quedaron pendientes por falta de energía. Creo que el propio Hércules se echaría a temblar, porque frente a todo esto de nada sirve la fuerza... más bien es cosa de paciencia y, de esa, tampoco me queda mucha.


Triste retorno a casa. A primera hora de la mañana volvieron a cortar el fluido eléctrico. La llamada a Endesa sólo sirve para tener un mayor... enfado. "Se les ha cortado el suministro eléctrico para evitar saturaciones" ¿Y por qué otra vez nosotros? La cuestión es que nos toca, otra vez, pasar todo el día sin electricidad. Estamos sin comida, hemos tenido que tirar todo lo que había en la nevera por valor de unos 300 euros (realmente aún no lo hemos tirado físicamente, no ha habido tiempo ni luz para hacerlo) y la falta de garantías nos impide comprar más. Los tres supermercados que hay, en cuatro manzanas a la redonda, también han sufrido apagones y sus productos me ofrecen la misma confianza que los de mi basura. Respecto a los restaurantes de la zona... lo mismo. Subiendo, como empiezan a subir las temperaturas, vamos a empezar a conocer algunas de las comodidades de Etiopía gracias a Pizarro y compañía.


Las 19:00 horas del 25 de Julio. Hace casi 57 horas que se cortó el suministro eléctrico y, salvo un período de seis horas, la pasada madrugada, seguimos sin luz. En la radio dicen que somos unos 10.000 abonados, pero visto que, además de nosotros, también siguen sin luz en el tramo final de la calle Valencia y gran parte del barrio del Guinardó (no tengo noticias del paseo Maragall), pero con estos datos ya deduzco que las eléctricas están mintiendo. En este momento, calculando por lo bajo, debemos estar fuera de linea unos 50.000 abonados. También la radio insiste en que quedará solucionado a lo largo del día de hoy, pero la burla de la pasada madrugada me hace ser muy pesimista. Además, en algunas zonas de Barcelona han empezado a fallar varios grupos electrógenos en los que se está poniendo toda la confianza. Nos estamos convirtiendo, según mi mujer, la ciudad de la electricidad enlatada. Por otro lado, tras el largo corte, la sobrecarga está asegurada porque los ciudadanos llevan días sin poderse duchar en condiciones, sin poder lavar la ropa que, en ocasiones, ya llevaba acumulada todo el fin de semana y, para postres, hoy han subido las temperaturas.


Ahora comentan en la radio que en el barrio de Gracia, del que no habíamos hablado, han iniciado una cacerolada a las 18:00 horas. También allí, por lo que parece, siguen sin luz ¿De verdad van a seguir insistiendo en que somos 10.000 abonados sólo los afectados?


Cambio de emisora en la radio y se escuchan voces de la manifestación de Gracia: "polítics mentiders", "volem llum", "Pizarro, cabrón, queremos una solución", "Fecsa, espabila que la ciudad está ofendida", "Pizarro, cabrón, tu cabeza como compensación"...


Los barceloneses hemos soportado con un sorprendente civismo extremo este drama, casi con resignación. Pero este devastador estado de miserabilidad eléctrica ha terminado por llevar al límite la paciencia de los ciudadanos, la pila humana se descargó. La crispación está a punto de hacer estallar a la masa de urbanitas. Como no retorne la luz, con garantías, en las próximas horas, pueden empezar a darse casos dramáticos de rebeldía.


Empieza a decaer el sol, se acerca la noche... ¿Qué va a suceder?


A las 19:49 retorna el suministro a varios edificios de la zona incluido el mío. Esperemos que sea para quedarse. Ahora vienen horas de trabajo esforzado para poner al día tareas atrasadas y hacer intendencia de lo perdido. Entre tanto buscaremos un "take away" fuera de la zona de apagones... hoy cenaremos pizza y mañana, después del trabajo, si Pizarro lo permite, iremos a comprar.


26 de Julio de 2007 (jueves)


De momento hay luz, pero lo decimos con la boca chica. Cuando regresemos del trabajo tocará tomar muchas decisiones, pero estamos muy cansados. Son las 6:30 y la noche ha sido muy corta.


Mientras desayunamos vemos en la tele que aún quedan algunos vecinos en el barrio sin electricidad y ya llevan 68 horas. Desde la posguerra que no se había vivido una situación semejante en la ciudad, con la diferencia de que el mundo actual necesita mucho más de la energía y que, después de una guerra, la gente era mucho más dura, los blandos ya habían perecido o se habían encallecido.


También escuchamos que la ciudad se mantiene a gran cantidad de grupos electrógenos que hay por toda ella, la energía en conserva, y que la situación no estará normalizada hasta dentro de un par de semanas. Y todo esto cuando hace sólo un par de meses que la UE decía que en España pagábamos la electricidad muy barata y que debíamos pagar el doble, como si no lo pagáramos con nuestros impuestos, nuestra salud y el tercermundismo. Sólo recordarles que Endesa gana 200 millones de euros mensuales por un servicio que en estos momentos no nos está dando.


Finalmente regreso a casa del trabajo y es el primer día, después del comienzo de la crisis, en que tengo luz en casa. El vecindario está lleno de grupos electrógenos trabajando a toda pastilla y que dejan un ronroneo continuo que se escucha por todas partes. El aire huele a gasoil y la mayoría de esos trastos sueltan enormes cantidades de humo negro. Y encima, según los expertos, la posibilidad de que esto vuelva a ocurrir, antes de acabar el verano, es bastante elevada. Aún así, me alegro de volver a la "normalidad". Excepcional normalidad. Espero que realmente se haya acabado por fin.


Ayer tiramos unos 30 kilos de alimentos. Hoy he estado revisando las facturas y, hasta ahora, sólo he logrado justificar unos 150 euros, pero quedan muchos productos del inventario que no he logrado localizar en las facturas. Por la tarde hemos ido a comprar para volver a tener algo que comer.


Recuperar la normalidad está dando mucho trabajo, hoy tocará, otra vez, acostarse tarde plegando ropa.


27 de Julio de 2007 (viernes)


Amanece después de las primaras 24 horas completas con suministro eléctrico. Sé que otros no están teniendo tanta suerte. Barcelona se sostiene con un grupo electrógeno en cada esquina... ¡Tengo que fotografiarlo!


Ayer fue cómico ver como un camión de Petronor iba alimentando de combustible un grupo electrógeno tras otro. Parecía mama oca dando de comer a todas sus oquitas.


Bajadas de potencia, grupos electrógenos averiados o muy viejos y que petardean... Algunos vecinos todavía no tienen garantizado el servicio y, de hecho, ayer, en la plaza Sant Jaume, aún hubo una pequeña cacerolada de protesta. Pero mientras todo esto ha sucedido, el señor Pizarro, máximo responsable de este drama de la Ciudad Condal, no se ha dignado a dar la cara y su empresa se ha limitado a echar la culpa a otros. Es curioso que, este señor, apareciera hasta en la sopa cuando su asiento se tambaleaba, después de ver aquello y ver hoy esto nadie dudará que lo justo sería que dimitiera como paso previo a conseguir la normalidad. Es obvio que Pizarro es un perfecto inepto para el cargo que ostenta, pero es mucho más lamentable su falta de empatía hacia los perjudicados por su causa. Acebes, el que fuera su gran valedor entonces, no sólo no da la cara tampoco, sino que tiene la desvergüenza de salir culpando a otros. Todos somos conscientes de que hay muchos culpables, pero Acebes también, y no de los pequeños. Escucho en la tele que otro líder "pepero" afirma que ahora sólo queda que alguien les culpe a ellos. Parece que no recuerdan que todos los presidentes de empresas de servicios públicos fueron impuestos por ellos y, a continuación, aplicaron rápidamente (mucho antes del margen exigido por Europa) las desvinculaciones de estas empresas con el Estado para que gobiernos posteriores no pudieran cambiarlos. Si a esto unimos la desidia de inversiones en infraestructuras durante los ocho años de gobierno Aznar y especialmente en tierras catalanas donde el déficit estructural casi se dobló.


Supongo que en esta crisis no hay partidos políticos totalmente inocentes (o eso o son los ciudadanos los únicos responsables), pero en último término la REE que tiene una red vieja e inició el proceso de caída eléctrica y Endesa, cuya red de distribución, protector y de transformadores finales fue conocidamente deficitaria para salvar la crisis y luego actuó de forma indolente y extremadamente lenta para aplicar soluciones parciales con los clientes que son de su responsabilidad, son quienes deberán compensar por los terribles daños causados como responsables principales.


En televisión, un defensor de las eléctricas, dice que crear más subestaciones, desde siempre, hubiera sido la solución, pero que a los vecinos no les agrada tener una subestación cerca. Y digo yo: ¿Cuándo les ha importado a ellos la opinión de los vecinos? ¿No será realmente su problema el precio del suelo donde edificar las citadas subestaciones y la inversión en sí que supone crear las necesarias infraestructuras? La voz de ese defensor, por ilógica, aún me convence más de que las eléctricas nunca desearon compartir sus voluminosos beneficios ofreciendo un servicio fiable. En el caso de Endesa, el señor Pizarro prefirió invertir ese dinero en latinoamérica, donde muchos gobiernos le permitían operar sin trabas de ningún tipo y, así, convertirse en un apetitoso bocado para empresas europeas de mayor tamaño.



Bueno, parece que sin estar completamente solucionada la crisis, la parte más dramática ya pasó y ya hablan de indemnizarnos a todos con 60 euros... mejor me callo lo que pienso. Por cierto, me comunican que Renfe está teniendo problemas en la zona sur por la avería, otra, de un Euromed. Parece que ahora toca acordarnos de los padres de otros hijos que "trabajan" en otra de esas empresas nacionales que pretende cobrarnos unos precios europeos por unos servicios africanos (o peores).


Lo que peor me sabe, dentro de este drama, es que no me he podido administrar mi dosis de Internet y voy con el "mono".



Fotografía extraída de www.ruidos.org